QUE ES LA FISIOTERAPIA DE SUELO PÉLVICO Y CÓMO PUEDE TRANSFORMAR TU VIDA

En los últimos años, la fisioterapia del suelo pélvico ha ganado protagonismo como una disciplina esencial para la salud especialmente de la mujer, aunque también del hombre.

Pero ¿sabes realmente qué es el suelo pélvico y por qué cuidarlo es tan importante? Te lo explicamos a continuación. 

 ¿Qué es el suelo pélvico?

El suelo pélvico es el conjunto de músculos y ligamentos que se encuentran en la parte inferior de la pelvis. Es necesario saber que el suelo pélvico no trabaja de manera aislada, sino que necesita de la colaboración, coordinación, armonía y sintonía de otras partes de nuestro cuerpo como el diafragma (uno de los principales músculos que se encargan de la respiración) y el complejo abdominolumbopelvico para poder mantener el equilibrio y la postura. 

El suelo pélvico cumple cuatro funciones importantísimas en nuestro dia a dia: 

  1. Función de sostén de órganos pélvicos: la vejiga, el útero, la uretra, el recto y el ano. 
  2. Función de continencia: el suelo pélvico se encarga de contener la orina, las heces y los gases. 
  3. Función sexual: la musculatura del suelo pélvico se encarga de que las relaciones sexuales puedan tener lugar y además sean placenteras.
  4. Función reproductiva: mantener un tono adecuado en el suelo pélvico es necesario para que a la hora del parto, la musculatura pueda distenderse y ser flexible para que la cabeza del bebe y el resto de su cuerpo salgan al exterior. 

Problemas comunes del suelo pélvico

Cuando los músculos del suelo pélvico se debilitan, se tensan o sufren alguna disfunción, pueden aparecer distintos problemas que afectan seriamente a la calidad de vida. Algunos de los más frecuentes que pueden tratarse con fisioterapia son:

  1. Incontinencia urinaria o fecal

Es la pérdida involuntaria de orina o de heces, la cual puede presentarse al realizar esfuerzos como toser, reír o levantar objetos pesados (incontinencia de esfuerzo) o por una necesidad urgente de orinar que no puede posponerse (incontinencia de urgencia).

Algunas de las principales causas son: el embarazo, parto y posparto; menopausia; cirugía pélvica, deportes de impacto y envejecimiento.

  1. Prolapsos pélvicos 

Es el descenso de los órganos (vejiga, útero, recto) por debilidad de la musculatura del suelo pélvico. Los principales síntomas que se pueden experimentar son sensación de peso en la pelvis, bulto vaginal y molestias al caminar o al estar de pie. 

  1. Dolor pélvico crónico

Se define como un dolor persistente en la región pélvica que dura más de seis meses y no está relacionado directamente con la menstruación o el coito. Puede deberse a tensión muscular, cicatrices, traumatismos o endometriosis.

  1. Disfunciones sexuales

Incluye dolor durante las relaciones sexuales (dispareunia), disminución del deseo sexual y dificultades para alcanzar el orgasmo. Estas alteraciones pueden estar relacionadas con una mala coordinación o debilidad de los músculos del suelo pélvico

¿Cómo puede ayudarte la fisioterapia del suelo pélvico?

Ahora que sabemos cuales son las funciones del suelo pélvico y los problemas que puede causar, vamos a hablar de cómo la fisioterapia puede ayudar en todo esto. La fisioterapia del suelo pélvico ofrece tratamientos personalizados para cada caso. A través de una primera valoración exhaustiva, se diseña un plan de tratamiento que puede incluir:

  1. Ejercicios específicos de fortalecimiento o relajación (como los ejercicios de Kegel).

Los ejercicios de Kegel tienen como objetivo el fortalecimiento de los músculos del suelo pélvico aunque muchas veces también los utilizamos para ser conscientes y trabajar la relajación de esta musculatura. 

  1. Terapia manual para relajar zonas con hipertonía, liberar adherencias y mejorar la circulación. Incluye masajes, estiramientos y movilizaciones. 
  2. Electroestimulación o biofeedback. 

El biofeedback es una técnica instrumental que utiliza sensores para mostrar en una pantalla como se contraen los músculos del suelo pélvico. Uno de los beneficios de esta técnica es que ayuda al paciente a aprender a identificar y controlar los músculos correctamente. La electroestimulación por otro lado utiliza corrientes eléctricas de baja frecuencia para estimular los músculos del suelo pélvico, especialmente cuando el paciente no puede activarlos de forma voluntaria o necesita mejorar la función. 

  1. Reeducación postural y respiratoria a través de ejercicio terapéutico. 

El objetivo es corregir malas posturas que afecten negativamente al suelo pélvico y enseñar como usar correctamente el suelo pélvico en las actividades de la vida diaria (toser, defecar, levantar peso) para evitar aumentar la presión intraabdominal. 

Tips para mantener una buena salud del suelo pélvico

Prevenir es siempre la mejor opción. Aquí dejamos algunos consejos prácticos para cuidar tu suelo pélvico en el día a día:

  • Evita cargar pesos excesivos sin protección (activa el abdomen y suelo pélvico antes).
  • No retengas la orina ni la vacíes antes de tiempo. Si vas al baño sin que la vejiga esté llena, poco a  poco esta pierde capacidad. Esta se vuelve más sensible y te hace sentir ganas con menos volumen. 
  • Mantén una buena postura al evacuar. La mejor postura es ponerse de cuclillas y sino simularla poniendo un banquito bajo los pies. Sentarse con la espalda recta y respirar profundamente sin empujar ni hacer fuerza. 
  • Cuida tu postura y realiza ejercicios de respiración diafragmática.
  • Mantén una dieta equilibrada y combate el estreñimiento. Aumenta el consumo de fibra, establece horarios regulares de comida e intenta también tener una rutina intestinal diaria. 
  • Evita deportes de alto impacto si tienes síntomas (running, saltos) sin supervisión profesional.

 Si estás embarazada o en postparto, consulta con un fisioterapeuta especializado.

La hidratación influye directamente en la salud del suelo pélvico y la vejiga. Aquí te explicamos cómo hacerlo bien:

Cuánta agua beber:

  • Lo ideal son 1.5 a 2 litros de agua al día, adaptado a tu actividad física, edad y clima.
  • Beber poca agua puede causar orina muy concentrada, irritar la vejiga y favorecer infecciones urinarias.
  • Beber en exceso puede sobrecargar la vejiga y aumentar las visitas al baño, debilitando los hábitos de continencia.

Evita los líquidos irritantes:

  • Café, té, alcohol, bebidas carbonatadas y zumos ácidos pueden irritar la vejiga.

 ¿Cuándo beber?

  • Reparte el consumo de agua a lo largo del día.
  • Evita grandes cantidades justo antes de dormir para no interrumpir el descanso.

Una buena hidratación ayuda a mantener una vejiga saludable y un funcionamiento óptimo del suelo pélvico. Ni más ni menos de lo necesario.

¿Tienes síntomas o dudas sobre tu suelo pélvico?

No es necesario vivir con molestias o resignarse a ellas. En Kineya, contamos con especialistas en suelo pélvico que pueden ayudarte a recuperar tu bienestar. Pide tu primera cita y empieza a cuidar esta parte fundamental de nuestro cuerpo.

Tu salud íntima también merece atención profesional.