DOLOR CERVICAL Y BRUXISMO: UNA CONEXIÓN QUE NO DEBES IGNORAR
En nuestra práctica diaria como fisioterapeutas, es muy común encontrarnos con pacientes que presentan dolor cervical, rigidez de cuello o cefaleas. En muchos casos el bruxismo es el origen de esta sintomatología. Es fundamental que sepamos detectarla y abordarla desde una perspectiva fisioterapéutica.
¿Qué es el bruxismo?
El bruxismo es una actividad muscular involuntaria de la mandíbula que consiste en apretar o rechinar los dientes, tanto durante el día como en la noche. Aunque inicialmente se le relaciona con el desgaste dental, también puede generar múltiples alteraciones musculoesqueléticas, especialmente en la región cervicocraneal.
Relación entre bruxismo y dolor cervical
Desde el punto de vista fisioterapéutico, entendemos que la musculatura masticatoria (como el masetero, temporal y pterigoideos) tiene conexiones funcionales con la musculatura cervical (como el esternocleidomastoideo, trapecio superior y suboccipitales).
Causas más frecuentes del bruxismo
- Estrés y ansiedad
- Alteraciones en la oclusión dental
- Problemas de sueño
- Posturas mantenidas, especialmente en trabajos de oficina
- Tensión emocional no gestionada
- Consumo de estimulantes (café, tabaco, alcohol)
Síntomas frecuentes que observamos en consulta
- Dolor en la ATM o al abrir/cerrar la boca
- Chasquidos mandibulares
- Cefaleas
- Dolor o tensión en la región temporal, occipital, oído u ojos
- Dolor y rigidez en la zona cervical alta
- Mareos o sensación de inestabilidad
- Dificultad para masticar
Otras disfunciones de la ATM
El bruxismo no es el único trastorno que afecta a la articulación tempo-mandibular (ATM), también puede afectar:
- Erosión o desplazamiento del disco articular
- Esguince de ligamentos o partes blandas
- Artritis o artrosis del cartílago articular
Tratamiento fisioterapéutico
Desde la fisioterapia abordamos esta disfunción de forma integral, teniendo en cuenta la musculatura implicada, la postura, el patrón respiratorio y el estado emocional del paciente.
Las herramientas terapéuticas más utilizadas incluyen:
- Terapia manual y técnicas miofasciales sobre musculatura mandibular y cervical
- Movilización de la ATM y columna cervical
- Reeducación postural y ejercicios de control motor
- Educación al paciente sobre ergonomía y hábitos saludables
Importancia del trabajo multidisciplinar
En muchos casos es necesaria la colaboración con otros profesionales como odontólogos, logopedas o psicólogos. El uso de férulas de descarga, el tratamiento del estrés o el reentrenamiento de patrones mandibulares pueden potenciar el abordaje fisioterapéutico y mejorar los resultados a largo plazo.
En definitiva, el bruxismo y el dolor cervical suelen ir de la mano, y como fisioterapeutas tenemos un papel clave en su detección precoz y tratamiento. Una intervención adecuada puede mejorar significativamente la calidad de vida del paciente, reducir el dolor y prevenir complicaciones futuras.